En el ámbito de la psicología, la zona de confort es un estado de comportamiento en el cual la persona opera en una condición de “ansiedad neutral”, utilizando una serie de comportamientos para conseguir un nivel constante de rendimiento sin sentido del riesgo (White 2009)

¿Somos conscientes de cómo afecta a nuestro día a día? En la empresa nos estancamos en los procedimientos que hemos estado realizando durante años y que creemos que nos siguen dando los resultados que estamos buscando. Pero, ¿y si al analizar estos resultados nos damos cuenta que no son los que tenemos programados? ¿Y si no nos muestran la información que realmente necesitamos?

A las personas nos aterra el vernos oprimidos al cambio: cuando te enfrentas por necesidad a dar un paso adelante para intentar mejorar tu día a día o cuando estás profesionalmente en la línea de toma de decisiones, y la opción que tomes puede influir en diferentes grados a la empresa. Frente a este dilema, personal o profesional, no todos reaccionan de la misma manera. No todos están dispuestos a dar este paso adelante e intentar evolucionar, si no que dan el paso atrás, para mantenerse donde siempre han estado.

En IT&P hemos percibido, al analizar las necesidades que una empresa necesita cubrir, que lo que más les asusta es verse obligados a cambiar los procesos que han estado realizando durante años y piensan que al tener una nueva herramienta se van a paralizar, que no van a tener la misma soltura que antes. Hay herramientas para que eso no suceda, como las formaciones o la atención al cliente. No dejen que este “miedo” no les haga dar ese paso adelante para descubrir que con nuevos procesos pueden agilizar y reducir su carga de trabajo en un porcentaje muy considerable.

 

¿Estás dispuesto a mejorar, a salir de tu zona de confort?